“Hemos cambiado el fogón tradicional por estufas ecológicas ahorradoras y nos mejoró la vida”

La Fundación Swissaid conoce que la principal fuente de energía en las áreas rurales afro es la leña, por eso se hacía indispensable ofrecer alternativas de uso de la madera con la construcción de las estufas ecológicas ahorradoras para las mujeres y sus familias que vienen participando de los procesos sociales y comunitarios para detener la deforestación y contribuir a mejorar su calidad de vida. Aquí están los testimonios de algunas de ellas.

 

 

En Bahía Solano, cuarenta familias decidieron cambiar su fogón tradicional por las estufas ecológicas ahorradoras. Las ventajas de este cambio son la reducción de cantidades de leña  en comparación con el tradicional, lo que implica talar menos árboles para ello, se calcula un ahorro de un 30 % a 60 % en el consumo de leña y así un mejor aprovechamiento de la misma; en segunda instancia las afectaciones para la salud de las mujeres (principalmente) se disminuyen, pues hay menos riesgos por quemaduras, menor exposición al humo y al calor del fogón tradicional;  adicionalmente se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y su impacto sobre los bosques y la biodiversidad de la selva chocoana. Cabe destacar que los costos de construcción de la estufa ahorradora son realmente bajos si se compara con el consumo de gas propano, que es cada vez más costoso para muchas familias del Chocó e incluso con el de leña tradicional por el costo ambiental que tiene.

 

Para la construcción de los fogones se requirió de algunas herramientas fundamentales, empezando por unas estructuras metálicas que vienen construidas a través de unos ángulos de hierro; una plancha con tres boquillas; una chimenea por donde sale el humo, un quemador que es hecho de cemento refractario y el fogón en la cámara de tiro que así se le llama a donde va el calor; también lleva una pieza de manta refractaria que evita que el calor salga frente a la persona que está cocinando. Se utilizan algunos materiales de la región como madera de Guayacán que puede durar entre treinta y sesenta años, luego se distribuye el trabajo de la construcción de los fogones y en este proceso se van involucrando las familias, miembros del consejo comunitario y en mingas educativas se va construyendo el fogón con el fin de que se pueda multiplicar este conocimiento a otras familias del Pacífico.

 

 

En el desarrollo de este proyecto, ha sido importante el acompañamiento de Justino González Valois asesor – técnico de la fundación Swissaid Colombia, quien menciona que esta iniciativa se adelantó por la urgencia de conservar las fuentes hídricas del Pacífico, pues era prioridad consumir menos leña, ya que derribar uno o cientos de árboles para responder a la demanda de los fogones tradicionales, es un impacto enorme a los recursos forestales de la selva chocoana, además de las las ventajas anteriormente mencionadas.  

 

La fundación Swissaid conoce que la principal fuente de energía en las áreas rurales afro es la leña, por eso se hacía indispensable ofrecer alternativas de uso de la madera con la construcción de las estufas ecológicas ahorradoras para las mujeres y sus familias que vienen participando de los procesos sociales y comunitarios para detener la deforestación y contribuir a mejorar su calidad de vida. Aquí están los testimonios de algunas de ellas.

María Bertalina Moreno Murillo “Restaurante Betty”

 

“El proyecto de las estufas ahorradoras ecológicas apoyado por la fundación Swissaid, ha sido muy bueno para nosotros pues nos ahorramos mucho gas y también recuperamos nuestra sazón con leña, el sabor a leña que es tan apetecido en mi restaurante. He dejado atrás el gas que tenía que comprar cada quince días y a veces no se podía. Con esta estufa ahorradora pienso que la economía entra por la cocina. La leña se saca de los troncos de los árboles que están caídos, los insumos para sazonar los siembro en mi azotea. Ubiqué mi fogón en un espacio abierto y con árboles dentro de mi casa. Ha cambiado mi vida porque ha sido un alivio económico y a la vez puedo cocinar rápido ya que da buen fuego. Antes con el fogón tradicional el humo se dispersaba por toda la casa y producía irritación en los ojos, inclusive sé que a largo plazo se generan enfermedades respiratorias, por eso el cambio ha mejorado también mi salud y la de mi familia. Las vecinas vienen a ver mi fogón y preguntan y yo les digo que cocinando en esta estufa no se les va a ahumar el techo y también se evitan enfermedades de los pulmones y de la vista, es muy bueno para la salud. ¡Estoy muy contenta con mi fogón ahorrador!”

Ligia Doris Roa Garcés “la estufa ahorradora ha sido un alivio para mi salud”

 

“Los ojos me dolían, yo estoy sufriendo de la vista. Usé el fogón tradicional toda mi vida, hasta hoy que tengo la fortuna de tener en mi cocina una estufa ecológica ahorradora, deseché completamente el fogón que estaba afectando mi salud y la de mi familia, pues el humo también se esparcía por toda la casa. Ya no tengo que sacrificarme cocinando, tampoco soportar el calor y ardor en mis ojos; ahora la comida me queda mejor, el sabor cambia, quedan los alimentos más sabrosos. Con dos o tres astillas de leña ya tenemos y hasta mi marido y el hijo entran a cocinar en la estufa, pues ahora es más fácil para todos. Aquí tenemos la cultura de brillar muy bien las ollas con esponja y arena de la playa y con la estufa ha sido sencillo pues el tizne es menor al que queda cocinando en el fogón tradicional. Esta es una alternativa de vida para toda la familia, para que no haya tanto gasto de dinero.”

Ana Clara Bermúdez Álvarez “Ahora puedo enseñarle a mi nieta a cocinar platos típicos chocoanos”

 

“Desde que tengo mi nuevo fogón, mi nieta tiene más curiosidad e interés por aprender a cocinar platos típicos chocoanos. A mi la vida me cambió, pues el humo ya no está sobre mi cara, ni en toda la casa, ni en las casas vecinas, ya que el fogón tradicional emanaba humo por todos los alrededores, incluso la ropa que colgaba en el tendedero olía a humo. El cilindro de gas aquí es muy costoso, pero con la estufa ecológica el ahorro es total. Mi nieta Leidy Vanesa Bermúdez participó en la construcción de la estufa y hoy me ayuda a cocinar porque le gusta, antes ella ni se asomaba a la cocina pues todo estaba lleno de humo. Hoy ella prepara pescado, sancocho y el arroz de coco en esta estufa. Siempre he dicho que nunca es igual sazonar en una estufa de gas que en una estufa de leña, la sazón cambia totalmente, el mejor sabor lo da mi estufa de leña, se siente en el paladar. A veces las vecinas me piden la cocina prestada para preparar un buen sancochito en mi estufa ahorradora ecológica.”

Cambios que perduran…

Swissaid acompaña y apoya la reducción de las cargas del trabajo femenino con las estufas ecológicas ahorradoras de leña, como también el uso de manera eficiente de los recursos forestales del Chocó.

 

Artículo escrito por: Viviana Sánchez Prada

Fotografías: Astrid Álvarez Aristizábal, Viviana Sánchez Prada