El plan de la ONU para cambiarles la vida a los campesinos del mundo

El plan de la ONU para cambiarles la vida a los campesinos del mundo

El pasado viernes 28 de septiembre llegó el turno de los campesinos y trabajadores rurales del mundo de ser sujetos de derechos universales: El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio por aprobado el borrador de la Declaración de Derechos de los campesinos y trabajadores de zonas rurales, que será presentado ante la Asamblea General de la misma organización. De ser aprobado, dicho documento significaría una serie de exigencias para los estados miembros sobre los derechos de estas comunidades, implementar medidas para protegerlos y garantizar mejores condiciones de vida y trabajo.
 

Esta declaración agrupa a campesinos, indígenas y comunidades que viven y trabajen en zonas rurales, incluso se aplica a los pequeños pescadores y personas que se dedican a labores agrícolas, así no tengan tierras. Este documento también pretende afirmar derechos y deberes del Estado y de la población que protege, en temas que hasta el momento no habían sido priorizados en las constituciones de varios países.

 

«La presente Declaración aplica a cualquier persona involucrada en labores artesanales y a pequeña escala de agricultura, plantaciones, cría de especies menores, pastoreo, pesca, explotación maderera, caza o ganadería, y oficios manuales relacionados con la agricultura o con ocupaciones propias del entorno rural. También aplica para las familias de los campesinos». 

 

Mujeres y niños rurales

Este documento no solo presenta un avance para los trabajadores del campo en general, sino que contiene derechos específicos para la protección de los derechos de las mujeres y niños que viven y trabajan en zonas rurales.

 

«Los estados deben tomar medidas apropiadas para eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres campesinas y otras mujeres que trabajan en áreas rurales para promover su empoderamiento, para asegurar, en la base de la igualdad entre hombres y mujeres, que disfrutarán completamente del ejercicio de sus Derechos Humanos y sus libertades fundamentales, y que son libres de buscar, participar y beneficiarse del desarrollo económico, social, político y cultural rural.»

 

 

Este documento pretende fundar las bases de la defensa de la mujer rural, su participación y la protección de su integridad. En esta medida los derechos de la mujer rural incluyen: la participación en la formulación e implementación de todo plan o política relacionada con su bienestar y oficio; el acceso a la salud, tanto física como mental; el beneficiarse de toda clase de programas de seguridad social; el poder obtener subsidios, créditos y otras facilidades que le permitan desarrollar su actividad agrícola; acceder, igual que los hombres, al manejo de los recursos naturales; y a un empleo, remuneración y protección social decentes. Igualmente, la declaración insiste en el derecho a la educación (formal e informal) de estas mujeres, su libertad para asociarse y rechaza cualquier tipo de violencia contra ellas.

En cuanto a los niños campesinos, estos estarían protegidos de realizar cualquier tipo de trabajo que interfiera con su educación y su integridad física, espiritual, moral, mental o social.  Por lo que exige también a los estados crear mecanismos de protección infantil para la ruralidad, así como asegurar su bienestar, buena alimentación y educación de calidad. El objetivo es cerrar la brecha educativa entre campo y ciudad.

 

Ver noticia completa en: https://semanarural.com/web/articulo/consejo-de-derechos-humanos-de-la-onu-aprueba-declaracion-de-derechos-de-los-campesinos-y-trabajadores-de-zonas-rurales/648

 

Fotografías: Foto arriba: Mujer campesina de Mongua, Boyacá/Luis A. Guzmán.  Foto central:  Casa de Semillas de los Palmitos, Sucre y guardián de semillas Luis Aguas/Walquiria Pérez