El proyecto Montañas Vivas fue visitado por el equipo directivo de Swissaid Suiza junto a las delegaciones de Ecuador y Nicaragua

Colombia ha sido el lugar elegido este año para el encuentro regional de coordinadores y coordinadoras de las tres oficinas de Swissaid en Latinoamérica; el objetivo ha sido tratar gestiones institucionales e intercambiar experiencias sobre metodologías, técnicas y lecciones aprendidas con respecto al enfoque territorial y planificación estratégica de sistemas de producción en ecosistemas de Páramo. Por esto, se visitó el proyecto Montañas Vivas, que busca el desarrollo sostenible de las comunidades de las cuencas Leonera y Saza, en los municipios de Mongüa y Gámeza en el departamento de Boyacá. Asociados de las cinco organizaciones que conforman el proyecto fueron los encargados de organizarse para recibir las delegaciones durante los días 8 y 9 de noviembre y compartirles diversas experiencias que han venido desarrollando.

 

 

En el espacio de este encuentro con las comunidades se compartieron además de los avances en materia social, agroecológica y ambiental, diversas experiencias exitosas enfocadas a la consecución de soberanía alimentaria y el empoderamiento comunitario. También tuvieron lugar eventos culturales y recorridos por el territorio donde se intercambiaron ideas útiles para enriquecer los diferentes procesos de desarrollo sostenible que se vienen implementando en la región con la participación de Swissaid.

 

 

La representante País Swissaid Colombia, Walquiria Pérez, quien coordina a nivel nacional hizo de guía durante la visita junto a Marco Rubén García Pinzón, coordinador del Proyecto Montaña Vivas. En total, el equipo conformado por doce personas entre directivos, coordinadores y delegados[i], tuvo la oportunidad de conocer de primera mano a campesinos y campesinas asociados al proyecto para comprender qué significa habitar los ecosistemas estratégicos de manera armónica, teniendo el agua como eje estructurante del territorio.

 

 

Durante la visita, Markus Allemann, director general de Swissaid y encargado a nivel mundial de la organización, expresó “la experiencia ha sido maravillosa, me impresiona el afán de la gente de tratar de cambiar su situación, me gusta que hay varias dimensiones, económico productivo, social y ambiental, yo creo que hemos encontrado una tierra muy fértil para estas ideas y la gente las está adaptando muy bien. El enfoque del proyecto corresponde cien por ciento al enfoque de Swissaid, estoy muy satisfecho”.

 

 

Así, un eje clave de las percepciones del equipo visitante tuvo que ver con que durante los encuentros les resultó muy interesante, la organización campesina y la comprensión in situ del enfoque territorial que guía el trabajo de Montañas Vivas, un enfoque que contempla la microcuenca como unidad básica de gestión y planeación del territorio, el cual es a la vez natural, espacial, social, cultural, económico, político, e histórico. Este enfoque significa un cambio de perspectiva que permite desarrollar al territorio y sus actores en conjunto, con acciones que se concretan en el predio, en la vereda, en el municipio y, con la familia, los vecinos y los actores institucionales.

 

 

Daniel Ott Fröhlicher, Responsable del programa para Chad y Colombia en suiza, afirmó que el trabajo desarrollado en Colombia es ejemplar y expuso: “veo un trabajo modelo porque fueron años mirando solo el mejoramiento de la finca y de repente uno se daba cuenta que la finca estaba dentro de un contexto… entonces lo que me gusta del espacio territorial, es que se toma en cuenta la cuenca, el páramo, el agua (…) se incluye el proceso de empoderamiento y de mejoramiento económico en nuestros grupos meta, además, de fortalecer la incidencia política. Comprendí mucho más el enfoque territorial, eso es algo que si tu lees, no puedes captar tan bien como si tu lo ves ahí, geográficamente, todo el relacionamiento y articulación entre los diferentes temas, es algo nuevo que me gusta mucho, quedo sorprendido”.

 

 

Por su parte, Petra Engelhard, representante del programa Ecuador e India, quien había tenido la oportunidad de visitar la comunidad hace cuatro años, reconoció el compromiso campesino con un proceso de cambio integral que se ha traducido en acciones eficaces y que muy prontamente ha mostrado resultados. Así comentó: “Lo que más me ha impresionado es la velocidad, cómo han cambiado las cosas, porque conozco de otras regiones y los procesos son mucho más lentos, pero aquí la gente agarró muy bien todo, captaron lo que hay que hacer con sentido e integralidad de lograrlo en poco tiempo, cuatro años es poco en el trabajo al desarrollo y eso me fascina. Me encanta esta apuesta integral, no solo hablamos de la producción, esta bien… es importantísimo, pero si no hablamos de la organización, de los conflictos en las familias, si no hablamos de género, de juventud, entonces no vamos a tener realmente un impacto. Yo creo que el ejemplo de esta comunidad sirve para mucho”.

 

 

En este escenario, se hizo relevante la posibilidad de escuchar las voces campesinas en el territorio y acercarse con todos los sentidos a las expresiones de empoderamiento y transformaciones en materia social. Estar ahí significó para todos la posibilidad de comprender la importancia del encuentro como espacio ideal para percibir los cambios. En este sentido, Markus Allemann nos contó que “la clave para entender los procesos es la percepción que se tiene en estas visitas, la experiencia personal, porque si bien las cifras son importantes para el gobierno, estar aquí es fundamental… por ejemplo me alegra ver la soltura con la que hablan las mujeres empoderadas, como pueden pararse al frente de tanta gente y explicar todo el proceso, escuchar que los hombres quieren salir de las minas y trabajar en sus fincas, eso es importante. Veo una comunidad muy organizada”.

 

 

En efecto, los alcances del proyecto en materia de empoderamiento comunitario, componente indispensable para una permanencia armónica en el territorio, saltaron a la vista de los invitados. Petra Engelhard, lo puso en palabras: “Lo que más me impacta de estas visitas es ver la gente frente a toda su comunidad, con toda la autoestima y la dignidad diciendo: ahora sí, yo tengo la palabra, mis propias palabras, yo puedo decir mi opinión, (…) porque si la gente tiene autoestima, sabe tomar la palabra y puede expresarse, entonces ahí también tenemos una semilla que puede cambiar la sociedad”.

 

 

Daniel Ott Fröhlicher, por su parte vislumbró en el trabajo de base, que pone a su favor el poder de los vínculos, la clave de éxito de esta iniciativa apoyada por Swissaid. Así lo dijo: “La gente es muy luchadora, con lo poco que tienen sacan el máximo, se ve la colectividad, la solidaridad y esa es una fuerza que tienen a pesar de las condiciones difíciles. Hoy cuando estábamos a 3.600 metros de altura, te das cuenta que la gente está unida y dispuesta, eso motiva mucho porque has encontrado una buena contraparte para seguir adelante, (…) me da mucha confianza de que vamos a llegar lejos.”

 

 

Todos los convocados expresaron la empatía personal con el enfoque de Swissaid y la profunda convicción sobre la importancia del trabajo comunitario desde la base y sobre la lucha contra la desigualdad, la necesitad de avanzar en la protección del medio ambiente y en la búsqueda de escenarios de dignidad donde se respeten plenamente los derechos humanos.

Daniel Ott Fröhlicher, aseguró “tengo la convicción de que no es justo que haya desigualdad ni violación de derechos y creo que por ello hay que ser solidarios, solo hay un mundo, así que no hay que cerrar los ojos ante los problemas de otros. Nuestro trabajo es un granito de arena para que el mundo sea un poco más pacífico, un poco más sostenible”. Markus Allemann, expresó, “llevo mucho tiempo trabajando por los derechos de la gente y del medio ambiente, estoy convencido de que se pueden hacer cambios y esa es mi motivación”. Petra Engelhard, dijo “hago este trabajo con cariño y con energía porque estoy convencida de que debería existir un mundo más justo, más equitativo, es un deber de todos luchar por nuestros derechos humanos, por nuestra dignidad, por eso estoy con Swissaid, porque me encanta la idea de partir desde la gente, para que haya un tejido social que les permita quedarse en su lugar y no verse obligados a salir para irse a la ciudad en condiciones desfavorables”.

 

 

Las delegaciones coincidieron ampliamente en resaltar la fuerza de la gente, la alegría por la vida, la buena acogida de los jóvenes y la comunidad, la autoestima y el orgullo campesino. Con todo, se fraguan ahora positivos planes de dar continuidad a los proyectos que nacieron de las cuencas y replicar esta experiencia en otras regiones del país. Daniel Ott Fröhlicher, planteó que Montañas Vivas es un proyecto que ya debería volverse más en una campaña a nivel nacional porque hay varios páramos, hay varias cuencas que tienen los mismos riesgos y ahí estamos desarrollando soluciones que deberíamos compartir para buscar aliados y que eso se haga cómo una solución nacional, porque ese es un tema que no solo toca a Boyacá, toca a todo el mundo porque hablamos de mitigar los efectos del cambio climático”.

 

 

La comunidad tuvo la oportunidad de compartir con los invitados y al final de la jornada expresaron palabras de afecto y agradecimiento entre sí, y para las delegaciones invitadas. Hubo constantes momentos de emotividad y reflexión que resultaron en compromisos de trabajo para dar continuidad a los procesos que permitirán la permanencia en armonía con el territorio. La comunidad se siente y avanza orgullosa en sus propósitos.

 

Escrito por: Luis A. Guzmán 

Fotografías: Luis A. Guzmán 

 

 

[i] Estuvieron presentes desde Suiza, Markus Allemann, director general de Swissaid, Daniel Ott Fröhlicher, responsable del programa para Chad y Colombia, Petra Engelhard, responsable del programa Ecuador e India, Etienne Basset: jefe de proyecto M + E, Céline Kohlprath, responsable de política de desarrollo y relaciones con los medios. Desde ecuador, Fernando Zambrano: Codirector -Representante Legal- Adm. Financiero, Oscar Quillupangui: Codirector –Responsable Programas. Desde Nicaragua, Lucía Aguirre: Representante País Swissaid en Nicaragua. De Colombia: Walkiria Pérez, Representante País Swissaid Colombia, Marco Rubén García Pinzón, Coordinador de la Zona Andina Swissaid Colombia, Janeth Trujillo Noriega, Administradora financiera Swissaid Colombia y Patricia Valderrama, Asistente de proyecto para la zona andina.