Según la fiscalía, la menor de edad fue abusada sexualmente, el día 22 de junio de 2020, luego de ser secuestrada, hechos que ya son motivo de investigación, y de acuerdo con las versiones de las autoridades indígenas del territorio que instauraron la denuncia, los presuntos victimarios hacen parte del Batallón San Mateo, adscrito a la brigada 8 del ejército.
Esta situación se presenta en medio del aislamiento generado por la pandemia, la cual ha exacerbado las violencias contra las mujeres, presentando a la fecha cifras altas de agresión sexual y física. En el 2020 van 99 mujeres asesinadas, 14 de ellas durante la cuarentena, y la cifra de maltrato infantil también va en aumento.
Lamentablemente este no es el único hecho de vulneración de los derechos de las mujeres y niñas indígenas, los pueblos indígenas han denunciado varias situaciones de agresión contra los niños y niñas indígenas; lo que indica un problema estructural que evidencia que la guerra naturaliza la violencia contra las mujeres y la niñez.
El pueblo Embera Katío junto con los pueblos indígenas del país, viene denunciando actos atroces por parte de las Fuerzas Militares quienes por acción u omisión se constituyen en un factor de riesgo e intimidación, división y fraccionamiento a nivel de las comunidades en las cuales hacen presencia.
Estamos comprometidos con la protección y la garantía de los derechos de las mujeres y las niñas, desarrollando programas y acciones dirigidas a promover una vida digna y territorios libres de violencias contra las mujeres y niñas.
EXIGIMOS QUE ESTE ACTO PERPETRADO POR MIEMBROS DEL EJÉRCITO DE COLOMBIA NO QUEDE IMPUNE, HAYA JUSTICIA Y GARANTÍA PARA EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y LAS MUJERES EN COLOMBIA.
Firmantes
