


Mercado barrio la Joya
EL MERCADO DEL BUEN VIVIR … NO ACUMULAS PUNTOS, PERO TE DAN ÑAPA… donde encuentra los colores, los sabores, las texturas y la diversidad de productos sanos cultivados por campesinos y campesinas de Santander.
Esta iniciativa de impulsar los mercados locales, inició con el Festival de Expresiones Rurales y Urbanas en el año 2010, y ha logrado desde allí mantener un mercado cada 15 días en este tradicional Barrio de La Joya. Los campesinos y campesinas cada segundo domingo, bajan de sus veredas con alimentos frescos de frutas y hortalizas, así como otros productos como huevos, pollo criollo, pescado, café, tortas, bebidas de maíz, miel, chocolate y plantas medicinales, entre otros.
El mercado beneficia a un grupo de 30 familias rurales, que anteriormente no tenían la posibilidad de acceso a un mercado propio sin intermediación en la ciudad. Algunas venden productos de una familia vecina o de otros socios de la comunidad; y cuando hay eventos grandes, acuden productores de otras regiones como del páramo de Santurbán y de la Provincia de García Rovira. El mercado significa la venta a precios más justos y la generación de ingresos adicionales, con un promedio de 100 mil a 350 mil pesos colombianos por familia el día del mercado.
La cooperación de Swissaid-Colombia ha sido fundamental en muchos aspectos. Inicialmente, a través de la diversificación de siembras con las comunidades campesinas y el mejoramiento de varias microempresas familiares para el procesamiento de productos con un valor agregado. Y luego en esta segunda fase, con el mejoramiento de la presentación, organización e identidad del sitio de mercadeo en el barrio, particularmente con la instalación de carpas, stands para los productos y pendones de publicidad; así como reuniones para afianzar aliados y criterios comunes de mercadeo entre la población rural y urbana.
Establecer y mantener este mercado, ha sido un trabajo arduo durante más de tres años; no obstante, los frutos son más que evidentes. Isolina Niño de la asociación de mujeres campesinas de Lebrija – Ammucale, destaca la importancia de tener un espacio propio de mercadeo: “para nosotros en el campo ha sido la mejor experiencia, hemos encontrado apoyo en los habitantes del Barrio La joya que han visto nuestro esfuerzo y la forma de traer productos limpios y poder comercializar directamente y sin intermediarios”.
El mercado tiene un reconocimiento por un público diverso en la comunidad urbana y abre las puertas a la compra solidaria de productos campesinos que incluye una valoración de otros aspectos ambientales, sociales y de género. Fernando Salazar, de la asociación Asomaklenke ubicada en el bosque andino de La Judía, resalta que: “las familias se articulan al mercado, no sólo para cultivar alimentos, sino también para preservar la naturaleza, el patrimonio, los usos populares y las semillas, que nuestra biodiversidad nos provee”.
Ver los siguientes links de video-clips:
– El mercado de La Joya – IV Festival de Expresiones Rurales y Urbanas:
– El mercado del Buen Vivir:
Artículo escrito por: Fundaexpresión – Santander