• diciembre 5, 2015
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Agenda agroalimentaria para los pueblos indígenas pijao sur del Tolima

Agenda agroalimentaria para los pueblos indígenas pijao sur del Tolima

En Colombia, el 32 % de la población colombiana vive en el campo y está en condiciones de calidad de vida inferiores frente a los que viven en sectores urbanos. Pese a ello, son los pequeños productores rurales en condiciones de gran vulnerabilidad, los que aportan cerca del 70 % de los alimentos que aún se consumen en nuestro país. Aunque esto es muy importante para la seguridad y soberanía alimentaria, cada vez es menor el área cultivada por los pequeños campesinos, así como la proporción de alimentos producidos a nivel local. En parte por la importación de alimentos del país (más de 10 millones de toneladas de alimentos), pero también por la concentración y especialización de los espacios productivos para producir alimentos que son exportados o que no son parte fundamental de la alimentación (café, frutales, bananos, palma, flores).

Un hecho que genera gran conflicto actualmente es la destinación arbitraria de áreas agrícolas, ganaderas y de producción de agua y manejo de la biodiversidad para la minería. 5,8 millones de hectáreas (más de lo que hay sembrado en comida) han sido otorgadas dentro de los 9.000 títulos mineros vigentes y hay 20.000 nuevas solicitudes. Se calcula también que 2,5 % de la tierra apta para agricultura está sembrada de biocombustibles como caña de azúcar y palma. Estas situaciones muestran ya los impactos de las políticas públicas ambientales y rurales, en las cuales son los pequeños productores los más afectados y la producción de los alimentos básicos en lo local la de mayor riesgo.

El Tolima no es ajeno a este panorama nacional y en la parte sur de este departamento, donde habita una población indígena significativa, confluyen las condiciones señaladas anteriormente. En un contexto con elevada concentración de la propiedad rural (Coyaima, Ataco y Natagaima tienen un índice GINI de 0.80, 0.80 y 0,72 respectivamente, según la caracterización socio-demográfica del área de desarrollo rural del sur del Tolima hecha por el Incoder en 2012) y con los mayores índices de Necesidades Básicas Insatisfechas – NBI del departamento, se encuentra una particular situación: la población local pierde la capacidad de producir sus propios alimentos mientras exporta materias primas y alimentos para Bogotá y otras regiones del país.

Esta región atraviesa una crisis socio-ambiental por el avance de procesos de desertificación. El uso creciente de agroquímicos y cultivos transgénicos, la ganadería extensiva que degrada suelos y aguas y la implantación de megaproyectos que no corresponden a la realidad del territorio, son algunos de los factores que afectan el territorio y la calidad de los agroecosistemas.

Esto ha producido efectos directos en las poblaciones locales como el desplazamiento, el empobrecimiento de las familias y la pérdida acumulada del agua.

 

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